Sucesión testamentaria e intestamentaria o legítima

Sucesión, Juicio de Testamentaria e Intestamentaria

Una sucesión, es básicamente la transmisión de bienes y derechos que no se extinguen con la muerte de una persona, ello desde el punto de vista jurídico. Ahora bien, ¿que bienes y/o derechos no se extinguen con la muerte? son principalmente los que tienen una valoración patrimonial o económica, como por ejemplo un bien inmueble, joyas, vehículos, etc. o derechos como regalías, derechos de autor, derechos de participación en algún negocio o empresa, etc.

La forma de poder realizar esa transmisión de bienes, derechos, e incluso obligaciones, se realiza de dos formas; la primera por testamento en que se plasma la voluntad del autor (sucesión testamentaria), y la segunda es por disposición legal, es decir cuando quien ha fallecido no hizo disposición sobre sus bienes y derechos para el caso de su muerte, o sea, no hizo testamento (sucesión legítima o intestamentaria).

En ambos casos de apertura de sucesión, se deben iniciar cuatro secciones, en las que: 1) Se reconocerán herederos y/o legatarios y se designará albacea y protestará el cargo; 2) Se inventarían los bienes, derechos y obligaciones que son susceptibles de transmisión hereditaria, lo que integra el patrimonio del fallecido; 3) Se rinden cuentas por parte del albacea y se aprobarán u objetarán; y 4) La adjudicación a los herederos y/o legatarios de los bienes, derechos y obligaciones, esta es la sección cuarta o final.

Sucesión testamentaria

Cuando la persona que ha fallecido hizo testamento, ello no significa que por ese solo hecho, los bienes o derechos pasen de forma automática a quien éste designó como heredero(s), sino que se debe iniciar un procedimiento jurídico que declare válido el testamento, que los herederos aceptan los bienes y que el albacea protesta su cargo -con todas sus obligaciones- entre otras cosas, y este tipo de procedimientos pueden tramitarse ya sea ante un Juez de lo Familiar o ante un Notario Público. En la tramitación ante un Juez de lo Familiar se deberán contratar los servicios de un abogado con experiencia en este tipo de asuntos para que postule el asunto mediante la denuncia ante el Juez. En el segundo caso se deberán cubrir los honorarios que fije el Notario por la apertura de la sucesión testamentaria.

Sucesión legítima o intestamentaria

La sucesión legítima se abre cuando la persona fallecida, como se dijo, no hizo testamento, o el que hizo ha sido declarado inválido, o si sólo dispuso de parte de sus bienes, en cuyo caso se abrirá la sucesión legítima para los bienes no dispuestos en testamento.

En este caso se hace la denuncia acudiendo ante el Juez de lo Familiar, acreditando el entroncamiento familiar que se tenía con el fallecido, exhibiendo las partidas del registro civil u otro documento que acredite el parentesco y grado. El Juez debe dirigir varios oficios para cerciorarse que: 1) el fallecido efectivamente no hizo testamento, ya que a veces se desconoce, ante el Archivo General de Notarías; 2) no hay juicio sucesorio diverso al que se está tramitando ante el propio Tribunal Superior de Justicia en la Ciudad de México, y  3) si hay alguna persona de la cual el DIF pudiera hacer valer algún derecho contra la masa.

Lo anteriormente descrito es a grandes rasgos de forma muy resumida y en términos sencillos lo que implica un juicio sucesorio, en Ciudad de México, aunque en muchos aspectos es parecido a los que se llevan en otras Entidades Federativas en nuestro país.

Dudas comunes que surgen en torno al tema de si hacer o no testamento

¿Es recomendable hacer testamento, ya que ambas formas se abrirá el juicio?

La respuesta es sí, se recomienda hacerlo aunque con o sin éste se abrirá la sucesión, que puede ser ante un Juez de lo familiar o ante un Notario Público, sin embargo en el caso de hacer un testamento, el autor podrá disponer de sus bienes en forma en que lo considere, ya que en caso de no hacerlo la ley señala quienes son los sucesores o herederos.